La tercera edición de la carrera de ‘Cotxes bojos’ de Vilafamés ha resultado todo un éxito tanto en el aspecto competitivo como en lo que respecta a la asistencia de público. Centenares de personas llegadas desde varias poblaciones de la comarca, y también desde fuera de la provincia, se acercaron el pasado fin de semana a ver ‘in situ’ esta carrera que por primera vez se celebraba fuera del calendario de las Fiestas Patronales y que batió el récord de participantes.

Este año fueron 20 los vehículos que compitieron en una prueba en la que tiene tanta importancia la velocidad que adquiere el vehículo como la forma y el colorido con el que está diseñado. El hecho más relevante de esta edición es que se batió el recuerdo del circuito que ha quedado en 22 segundos y 96 centésimas gracias a la destreza del piloto Rubén Sevilla Rodríguez que demostró su habilidad y consiguió el primer premio de la categoría de velocidad. En categoría de disfraces, el primer puesto fue para Roberto Mico Espinós.

El incremento de vehículos participantes en cada edición y la consecución este año del récord del circuito “demuestra que esta es una carrera ya consolidada y con un alto grado de interés por parte del público y de los potenciales participantes”, explica el concejal de Fiestas, Sergi Trilles, que señala que “ha sido un acierto sacarla de la programación de fiestas, ya que se ha visto que tiene una entidad propia”.

El numeroso público asistente se repartió por todo el circuito, eso sí, ubicándose en zonas de sombra debido a las altas temperaturas, para apoyar a los pilotos que, en esta ocasión, vinieron desde toda la geografía valenciana.