Vecinos y vecinas de Vilafamés celebraron este pasado fin de semana la festividad de Sant Miquel de Veremes, una efeméride esperada por el pueblo tras su año de ausencia y que registró altos niveles de participación en cada uno de los actos organizados. Así pues, toda la programación, organizada por la Asociación Amics de l’Ermita de Sant Miquel en colaboración con el Ayuntamiento de Vilafamés, mantuvo la normativa Covid-19 para garantizar la seguridad de los y las asistentes. Las campanas de la ermita de Sant Miquel volvieron a repicar ayer domingo, colofón a un fin de semana que se inició el viernes 24 con un pasacalle a cargo del grupo de bombos y tambores de la Asociación de Amics de l’Ermita de Sant Miquel.

Esa misma noche se celebró la cena de sobaquillo en el polideportivo municipal debido a las malas condiciones climatológicas, pues inicialmente se había organizado el acto en la plaza la Tanca. Además, en la cena también se pudo adquirir un plato de ‘tombet’ cocinado allí mismo, en una velada que amenizó el grupo ‘Sarao’ y en la que se celebraron dos sesiones de bingo. Aunque el sábado la ermita de Sant Miquel ya tuvo una gran afluencia de visitantes, el domingo 26, día del patrón de Vilafamés, estuvo marcado por la alta participación ciudadana durante todo el día. La jornada festiva arrancó con un almuerzo popular y una paella monumental para la comida, mientras que la misa en honor al patrón se realizó a las 17h.

Las fiestas terminaron tal y como empezaron: con una demostración del grupo de bombos y tambores de la Asociación Amics de l’Ermita de Sant Miquel, acompañados por el repique de campanas que ahora esperan a marzo para celebrar otra festividad de Sant Miquel.