Las Roques de Mallasén se engloban en una estructura fallada que nace en el monte Mollet (Sant Joan de Moró) y se desarrolla en dirección sur-oeste-noreste hasta Vilafamés, correspondiente al Triásico (245-208 Ma) y caracterizada por areniscas continentales propias del Buntsandstein. En la vegetación de la zona predominan masas boscosas de pino rodeno (Pinus pinaster) y un importante sotobosque formado por coscoja, palmito y otras especies arbustivas.

Además del indudable valor natural, esta zona adquiere gran importancia arqueológica debido a la existencia de manifestaciones pictóricas rupestres en uno de los abrigos orientados a poniente, donde en 1964 se localizó la representación de una figura humana de estilo esquemático, realizada mediante trazo grueso de coloración rojiza, y bien conservada en su mitad superior.

Esta figura forma, junto con las pinturas del Abric del Castell, uno de los conjuntos de pintura rupestre esquemática más interesantes de las comarcas de Castellón, que está declarado, desde 1998, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.