En la parte alta de la población en la ladera sur donde se encuentra situado el castillo se encuentra ubicado un abrigo que alberga uno de los conjuntos de pintura rupestre esquemática más interesantes de la Comunidad Valenciana.

Fue descubierto el 14 de agosto de 1963 y dado a conocer por el profesor A. Beltrán en 1969. Beltrán propuso su inclusión dentro del Arte Esquemático y lo atribuyó a la Edad del Bronce, aunque algunos motivos pudieron haber sido realizados durante momentos anteriores, a finales del III milenio.

El abrigo se abre en la parte alta del cerro, bajo un resalte de rocas areniscas triásicas y es de pequeñas dimensiones (6 m de longitud de boca por 2,50 m de altura en la zona más alta). Durante 1997, la Dirección General de Patrimonio Histórico procedió a realizar trabajos de limpieza y consolidación de las pinturas debido al estado de conservación que presentaban.

El conjunto de motivos pictóricos se organiza en tres paneles. El primero, localizado en el extremo superior izquierdo del abrigo, tiene por representaciones principales un motivo compuesto formado por una espiral y unos trazos descendientes que podrían representar un antropomorfo, una esquematización de una figura humana y un posible ídolo oculado. El panel central, el más deteriorado y escasamente visible, conserva restos de círculos concéntricos que podrían formar parte de un oculado de grandes dimensiones. El tercer panel se localiza en la parte interior central del abrigo. Todos los motivos parecen organizarse alrededor de un oculado representado en posición central, a la izquierda series de puntuaciones y barras rojas y blancas, y, a la derecha, dos tectiformes.

Elemento común en los tres paneles es la representación de motivos oculados, símbolo de carácter religioso, frecuente en contextos funerarios de la prehistoria reciente.

Desde 1998, están declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO.