El yacimiento arqueológico de Els Estrets-el Racó de Rata se sitúa sobre el espolón sur-oriental del Tossal d’en Bosch, un contrafuerte montañoso que rodea en su sector occidental el Pla de Vilafamés, a la salida del barranco de Els Estrets.

El poblado tiene una superficie de 0,3 ha y presenta una muralla que rodea todo su perímetro; las intervenciones arqueológicas que se llevan a cabo desde 1990 han permitido profundizar en el conocimiento de su evolución y ocupación, que se sitúa cronológicamente entre los siglos III-I a.C., dentro del llamado periodo Ibérico Tardío.

Su excelente estado de conservación (por no haberse visto afectado por los trabajos agrícolas) perite apreciar una potente muralla a la que se adosan torres cuadrangulares y circulares, destacando entre éstas últimas la situada en la zona de acceso. En su interior se hallan calles y viviendas con paredes que superan los 2 metros de altura, indicando la existencia de un piso superior; en ellas se han podido documentar distintas áreas de trabajos domésticos (molienda de cereales, almacén, telares, etc.) y restos humanos asociados a ritos de protección de las casas.

Declarado Bien de Interés Cultural, en 1997, en la categoría de Monumento.